Avenida de los Volcanes: un imán turístico de alta demanda en el Ecuador

Volcán Cotopaxi
Quito

Ecuador es una de esas pequeñas joyas guardadas en el corazón de Latinoamérica y que poco a poco va siendo “descubierta” por el turista que busca lugares únicos e inéditos.

Corría el año 1812 cuando el infatigable geógrafo y científico alemán, Alexander Von Humbolt, llegó al Ecuador y después de cruzar la Región Andina y constatar la simetría y alineación casi perfectas de los volcanes la denominó como: La Avenida de los Volcanes.

Ubicada en el callejón interandino del Ecuador, esta Avenida constituye un espectacular atractivo turístico que, en los días despejados, los picos cubiertos de nieve y, en efecto, forman una avenida que se extiende hacia el sur del país.

Estas cumbres, generalmente cubiertas por glaciares y nieves perpetuas e iluminadas por el intenso sol ecuatorial, forman dos hileras: la Cordillera Occidental y la Oriental, en las que se distribuyen montañas, valles y hondonadas.

Su conjunto puede apreciarse desde algunos ángulos favorables como parte del paisaje andino de increíble belleza. La ciudad de Quito, capital del Ecuador ubicada en las faldas del volcán Pichincha, a 2.800 metros sobre el nivel del mar, es un punto clave para su observación. Viajar por tierra desde Ibarra hasta Riobamba es una alternativa para admirarlos; y, vía aérea en la ruta Quito-Cuenca, permite visualizar y confirmar el por qué del nombre “Avenida de los Volcanes”.

Las dos cadenas andinas del Ecuador difieren considerablemente en anchura, altitud y constitución geológica. La Cordillera Occidental es menos alta y maciza que la oriental; sin embargo allí se levanta la mayor cumbre del país: el Chimborazo (6.310 msnm), situado en la provincia del mismo nombre y que los aborígenes de la nación Puruhá lo adoptaron como su Dios. También se encuentran los volcanes Cerro Negro, Cotacachi, Cuicocha, Mojanda, Pululahua, Ruco Pichincha, Guagua Pichincha, Atacazo-Corazón; los Ilinizas Norte (5.116 msnm) y Sur (5.263 msnm), Quishapincha, Sagatoa, Carihuairazo (5.020 msnm) y Quilotoa.

Mientras tanto, en la Cordillera Oriental encontramos, entre muchos otros, a los volcanes Cayambe, (5.790msnm), Antisana, (5.704 msnm), Cotopaxi (5.897msnm) Chalupas, Rumiñahui, Sincholagua, Tungurahua (en actividad desde 1999) y el Altar. A un costado de la Cordillera Oriental se encuentran los volcanes Reventador, Pan de Azúcar, Sumaco y Sangay (5.230 metros).

El Tungurahua, ubicado en la provincia del mismo no nombre, mantiene una constante emisión de ceniza y vapor, razón por la cual miles de turistas nacionales y extranjeros tienen un motivo más para visitar Baños, ciudad turística que está al pie del volcán, conocida internacionalmente por las bondades curativas de sus aguas termales y por ser la puerta de ingreso a la exótica Región Amazónica.

Otro volcán que está en constante actividad es el Sangay, también ubicado en la Cordillera Oriental, en la provincia amazónica de Morona Santiago.

Cinco nuevos volcanes
Los cinco volcanes descubiertos recientemente por los vulcanólogos estadounidenses Minard Hall y Patricia Mothes, tras nueve meses de investigaciones, se suman a los 30 volcanes activos que existen en el Ecuador. Los volcanes han sido denominados por los científicos como: Centro Pumayacu, potencialmente activo; Lavas de Baeza; El Dorado; Domos de Huevo de Chivo y Centro Cosanga.

Los nuevos centros volcánicos se ubican entre las localidades de Baeza y Cosanga, a unos 75 kilómetros en línea recta al sur este de Quito, provincia de Napo y tienen entre 2.800 y 3.700 metros de altura. En ningún otro país del mundo se puede encontrar una concentración tan grande de volcanes en una extensión de territorio tan pequeña como la de Ecuador (256.370 Km2).

Esta concentración volcánica se presenta como una condición muy favorable para desarrollar el turismo sostenible en el Ecuador, el mismo que se complementa con el desarrollo de productos turísticos naturales y culturales, lo que permite, además, dinamizar las economías locales, a través de la generación de nuevos emprendimientos turísticos.

Entre los atractivos que se encuentran dentro de la Avenida de los Volcanes, están los bosques de Polylepis (al norte), y la reserva de El Ángel. Al Noroccidente, en el bosque protector Mindo-Nambillo se encuentra la reserva de aves más importante de la tierra donde se avistan colibríes, loras, horneros, gavilanes, gallitos de la peña, entre otros. Al Sur del país, a 29 kilómetros de Cuenca, se extiende el Parque Nacional El Cajas, con cerca de 232 lagunas de origen glaciar.

En Ecuador podemos encontrar todos los tipos de clima y pisos bioclimáticos del mundo, ya que nuestro territorio varía en altura desde los 0 hasta los 6.246 metros sobre el nivel del mar, encontrando así climas como el tropical húmedo en la zona oriental y tropical seco en las costas, y hasta glacial sobre los 5.000 msnm. en nuestros volcanes.

Pero nada mejor que vivir la experiencia de respirar aire puro, de sentir el viento helado en el rostro, de jugar y disfrutar de la nieve o también, desde algún mirador, sobrecogerse o estremecerse, pero a la vez maravillarse mirando una erupción como la que periódicamente nos brinda desde hace 10 años el volcán Tungurahua, ubicado en la Cordillera Oriental, en la provincial central del país, que lleva el mismo nombre.

A lo largo de la cordillera de los Andes, se encuentran también sorprendentes páramos, lagos, ríos, cascadas, aguas termales, bosques de neblina, valles, mercados indígenas y pintorescos pueblos con sus habitantes, que cuidan celosamente sus costumbres y tradiciones ancestrales. Ciudades coloniales históricas y modernas, junto a la amabilidad de la gente y su exquisita y variada gastronomía, hacen de la estadía de los turistas en Ecuador, una experiencia única e inolvidable.

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